GuaraGaitas: antología
Dos ritmos venezolanos, un solo swing: la historia, los antecedentes y la creación musical detrás de Guara-Gaitas.
¿Qué ocurre cuando los instrumentos de la gaita invitan a los instrumentos de la guaracha a una misma fiesta?
La tambora llama a la batería. La charrasca encuentra al Hammond. El cuatro, acompañado por una guitarra acústica, conversa con el bajo. El furro mantiene la raíz. Y una guitarra eléctrica aparece para abrir un espacio diferente dentro del paisaje musical.
De esa búsqueda nace GuaraGaitas, una propuesta desarrollada dentro del proyecto Los Creadores, de Sound Round Productions Inc., a partir de un proceso de investigación y experimentación musical concebido y dirigido por el productor ejecutivo Javier Agostini, junto a músicos, arreglistas, productores e intérpretes.
Su planteamiento puede parecer sencillo cuando se escucha. Musicalmente, no lo fue.
LA GAITA NO ENTRA EN LA GUARACHA: LA GUARACHA ENTRA EN LA GAITA
La idea fundamental detrás de GuaraGaitas no consiste simplemente en colocar instrumentos tropicales sobre una gaita. La dirección de la fusión es determinante.
Según explica Agostini, el concepto parte de mantener la gaita como estructura conductora y llevar hacia su compás determinados instrumentos, recursos y colores de la música tropical bailable conocida en Venezuela como guaracha zuliana.
La gaita jala a la guaracha.
Es precisamente allí donde comienza a definirse este nuevo lenguaje musical: Guara-Gaitas.
Tambora, charrasca, furro y cuatro conservan la identidad gaitera. Sobre esa estructura aparecen el bajo, la batería, el órgano Hammond, la percusión tropical y nuevos recursos de guitarra.
El objetivo fue conseguir que instrumentos procedentes de dos universos musicales relacionados geográficamente, pero desarrollados con identidades diferentes, pudieran entrar en una misma clave, compartir un mismo swing y funcionar como una sola unidad musical.
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ ANTES DE GUARA-GAITAS
La experimentación no comenzó con esta producción.
En Gaitas con Sabor — Vol. I, concebido como homenaje a Edwin Pulgar, Sound Round Productions ya había trabajado una sonoridad en la que las trompetas aportaban brillo y otra dimensión a la estructura de la gaita.
Mucho antes, dentro del recorrido creativo de Javier Agostini, aparece también Cantaura Mi Chamariapa.
La canción forma parte de Onda Gaitera, publicada digitalmente en 2018. Sound Round Productions sitúa su origen creativo en una etapa anterior, alrededor de 2011, dentro de una búsqueda que Agostini comenzó a identificar como “gaita tropical”.
Escuchar Cantaura Mi Chamariapa en Apple Music
Para Agostini, aquel trabajo representa uno de los antecedentes de una exploración que ahora llega mucho más lejos. Guara-Gaitas lleva aquella inquietud a otro nivel: ya no se trata solamente de incorporar colores tropicales a una gaita, sino de diseñar deliberadamente un punto de encuentro entre dos lenguajes musicales venezolanos.
EL HAMMOND: DEL BAILE ZULIANO HACIA LA GAITA
El órgano Hammond no aparece accidentalmente en esta historia.
La guaracha zuliana, también asociada históricamente con la llamada guaracha de órgano, desarrolló un lenguaje bailable en el que el órgano eléctrico adquirió un protagonismo muy particular.
Dentro de esa memoria musical aparecen nombres como Los Master’s, Los Imperial’s, Super Combo Los Tropicales y propuestas vinculadas a El Gran Caribe de Numan Medina, entre otras expresiones de la música tropical bailable venezolana.
Los Master’s constituyen una de las referencias históricas asociadas al desarrollo de ese sonido tropical regional y al uso del órgano Hammond dentro de la escena zuliana.
Guara-Gaitas vuelve a visitar ese universo. Pero lo hace desde otra dirección.
El Hammond no conduce la guaracha mientras la gaita la acompaña: entra dentro del pulso gaitero.
Ahí comienza a aparecer una identidad diferente.
LOS ANTECEDENTES EXISTEN. LA COMBINACIÓN ESPECÍFICA ES OTRA HISTORIA
La gaita venezolana nunca ha permanecido inmóvil. Durante décadas incorporó bajo eléctrico, teclados, guitarras, batería, metales y recursos provenientes de otros géneros del Caribe y de la música popular.
Por eso Guara-Gaitas no necesita afirmar que jamás se haya utilizado anteriormente un Hammond, una batería o una guitarra dentro de una producción gaitera. La propuesta es mucho más específica.
La investigación desarrollada alrededor de esta producción buscó reunir deliberadamente el lenguaje instrumental de la guaracha zuliana con la estructura rítmica de la gaita, llevar ambos mundos hacia una misma conducción y sumar además guitarra acústica, guitarra eléctrica con influencia country y referencias musicales contemporáneas dentro de una misma construcción.
En la revisión histórica y discográfica desarrollada para esta propuesta, no apareció un antecedente documentado que reproduzca exactamente esa arquitectura musical.
Ahí se encuentra la verdadera apuesta de Guara-Gaitas.
CASI UN AÑO BUSCANDO UN SWING
Encontrar ese punto de encuentro requirió experimentación.
De acuerdo con la producción, el desarrollo se extendió durante casi un año, involucró varios estudios y conectó músicos y productores desde Houston, México y diferentes puntos del estado Zulia.
Javier Agostini asumió la concepción y dirección general del proyecto.
Dentro del desarrollo rítmico y musical participaron, entre otros colaboradores, Humberto García “El Ovejo” e Hilmer Martínez, este último también vinculado a los arreglos y a la producción musical.
La producción reunió además instrumentistas procedentes de diferentes escuelas y agrupaciones de la música venezolana, conformando un equipo en el que convergen experiencia gaitera, música tropical y producción contemporánea.
La tarea no consistía simplemente en lograr que cada instrumento sonara bien. Había que conseguir que todos respiraran dentro del mismo ritmo.
UNA FIESTA TROPICAL LATINA ENTRE INSTRUMENTOS
Conceptualmente, Agostini describe Guara-Gaitas casi como una reunión de personajes.
Los instrumentos tradicionales de la gaita organizan la fiesta. Llegan la tambora, la charrasca, el furro y el cuatro. Después invitan al bajo, al órgano Hammond y a la batería.
La guitarra acústica acompaña al cuatro y aporta otra textura. Y posteriormente entra una guitarra eléctrica punteada con recursos provenientes del country music, una sonoridad inesperada dentro de este ecosistema musical.
SWING
Una gaita que preserve su raíz, pero que provoque ganas de moverse. Una música tropical bailable que no absorba a la gaita, sino que sea llevada hacia ella.
Dos lenguajes musicales venezolanos, conectados además con influencias latinas contemporáneas, conviviendo dentro de una misma propuesta.
UN HOMENAJE A DOS LEGADOS
Parte del repertorio seleccionado para Guara-Gaitas está vinculada al legado musical de Luis Escaray y Numan Medina, dos figuras ya fallecidas cuya obra dejó una huella dentro de la música popular venezolana.
Por ello, Guara-Gaitas funciona también como un homenaje: no desde la reproducción literal del pasado, sino desde su reinterpretación dentro de una producción contemporánea.
En las voces participa Luis Morales “El Charro”, cuya experiencia conecta la guaracha y la gaita. En el segmento relacionado con “Veneka” participa Greco Castellano, aportando una voz más joven a la construcción generacional del trabajo. A ellos se suma Luis Mora, voz vinculada a la radio y a la locución zuliana, dentro del componente hablado de la producción.
Tres voces conectadas con el Zulia dentro de una creación cuya producción cruza fronteras.
DE LA TRADICIÓN A “VENEKA”: UN PUENTE GENERACIONAL
Guara-Gaitas también mira hacia una Venezuela musical mucho más contemporánea.
Uno de los elementos incorporados a la producción toma como referencia “Veneka”, canción publicada por Rawayana y Akapellah en 2024.
Los créditos comerciales citados para esa obra identifican entre sus compositores a Daniel Rondón, Alberto Montenegro, Pedro Elías Aquino, Carlos Enrique Salas y Héctor Mazzarri.
Consultar créditos de Veneka en Qobuz
La incorporación de esa referencia no busca convertir Guara-Gaitas en una reproducción del sonido de Rawayana. Busca construir un puente generacional.
Dentro del concepto aparecen playa, rumba, algarabía y lugares reconocibles del imaginario venezolano: Maracaibo, Lechería, La Guaira, Puerto Cabello, Tucacas, Los Roques y Choroní.
No se pretende únicamente que el público reconozca ritmos. Se busca que reconozca sensaciones.
HACER QUE LA GAITA VUELVA A PROVOCAR GANAS DE BAILAR
Detrás del proyecto existe también una inquietud.
Durante años, la gaita ha estado rodeada de conversaciones acerca de su capacidad para trascender la temporada navideña, alcanzar otros territorios y dialogar con generaciones acostumbradas a nuevas sonoridades.
La respuesta de GuaraGaitas no propone abandonar la tradición. Propone ponerla en movimiento.
La Gaita Tradicional Venezolana y su Diversidad fue proclamada en 2014 Bien Patrimonial de Interés Cultural y Artístico de la Nación. Para Sound Round Productions, preservar ese patrimonio no significa inmovilizarlo: significa permitirle evolucionar.
EL ZULIA: UNA UNIVERSIDAD MUSICAL SIN FRONTERAS
Existe una razón por la cual esta historia regresa constantemente al Zulia.
De esa región han surgido generaciones de compositores, gaiteros, arreglistas, instrumentistas, orquestas bailables, productores y técnicos que han convertido al territorio en uno de los grandes laboratorios de la música popular venezolana.
Desde la gaita tradicional hasta la guaracha de órgano. Desde agrupaciones históricas hasta nuevas experiencias de fusión.
El Zulia puede entenderse como una universidad musical sin paredes.
Una escuela construida con tarimas, estudios, radios, ensayos y agrupaciones. Una tradición transmitida durante generaciones, de músico a músico.
GuaraGaitas bebe precisamente de esa escuela.
MÁS QUE MÚSICA: IDENTIDAD
Finalmente existe una intención que trasciende la producción musical.
Sound Round Productions concibe GuaraGaitas como una celebración positiva de la identidad venezolana, tanto dentro como fuera del país.
Frente a estereotipos y narrativas que muchas veces reducen la experiencia venezolana a crisis, conflicto o migración, la propuesta quiere colocar delante otra imagen: música, cultura, trabajo, alegría, talento y comunidad.
No pretende explicar Venezuela mediante un discurso. Pretende hacerla sonar.
- Una tambora.
- Una charrasca.
- Un furro.
- Un cuatro.
- Un Hammond.
- Una batería.
- Un bajo.
- Dos guitarras.
- Voces.
- Muchas manos.
Y un solo swing.
GUARAGAITAS
Una creación nacida del encuentro entre dos lenguajes musicales venezolanos y desarrollada para convertir ese encuentro en una nueva celebración colectiva.
Fresca. Bailable. Popular. Profundamente venezolana.
Y creada con una aspiración muy sencilla:
Que la gente se identifique, la baile y la sienta suya.
▶ Escucha el audio de Gaitas con Sabor — Volumen II en YouTube